Mantenimiento – Bicicleta Eléctrica

El mantenimiento de tu bici o monopatín es algo simple de realizar y que hará que los materiales tengan una vida útil prolongada.

Lo primero que sugerimos es que no hagas trabajos en tu equipo sin las herramientas adecuadas, ya que podés dañar partes y por tanto terminar pagando más que si lo hubieras enviado a nuestro taller.

Como recomendación, hacele a tu bici un mantenimiento preventivo periódico.
Dependiendo de que tan seguido uses tu bici o mono, se recomienda en al menos una limpieza cada 3 meses (si la usas a diario), o cada seis meses en virtud de que tan contaminada veas la cadena y los componentes. Para determinar si la transmisión está necesitando una limpieza, solo tenés que pasarle un papel (de diario por ejemplo) y ver si deja una mancha de pasta color negra. Si deja ese tipo de manchas, es que necesita una limpieza, si la mancha se ve solo aceitosa y con coloración amarronada a traslúcida, entonces no.

Mantén tuercas y tornillos bien ajustados

Es importante revisar periódicamente que no haya tuercas ni tornillos flojos. Todas las piezas de la bicicleta se unen por medio de una variedad de tuercas y tornillos. Con las vibraciones del uso estos se van aflojando y podemos llegar a perder alguno. En algunos otros casos, una tuerca mal ajustada puede ocasionar daños a los componentes de la bicicleta.

Hay que tener cuidado de no apretar demasiado. Apretar demasiado una tuerca o tornillo puede ser tan malo o peor que uno flojo.

Al estrenar una bicicleta, nueva o usada siempre es recomendable revisar que todos los componentes estén ensamblados y ajustados de manera correcta. Si no tienes experiencia en mecánica lo ideal es llevar la a un taller para una revisión.

¿Cómo limpiar la la transmisión de mi bici?

Hay muchos materiales modernos para realizar la tarea, no son caros y son de uso simple, como puede ser un limpiador de alto poder Penetrit, por ejemplo. Esos productos necesitan que la tarea se realice en un lugar abierto, al aire libre, dado los componentes químicos que lo componen. También existen unos aparatitos plásticos en los que se vuelca un producto y se pasa por la cadena, pero suelen ser poco prácticos al momento de su uso, o no llegan a fondo como procesos más simples y tradicionales. Como consejo casero y muy eficiente (además de barato), te recomendamos que compres 1l itro de kerosene en la ferretería y utilices unos simples cepillos que vamos a enumerar luego. El kerosene limpia muy bien los metales de grasas (puede ser también gasoil) es barato, no larga vapores y es fácil de guardar.

Para realizar la limpieza de la transmisión de tu bici necesitarás:

  • Kerosene o gasoil (1 litro te servirá para muchas limpiezas)
  • Un pedazo de cartón para colocar bajo la bici (para no manchar el piso)
  • Un par de guantes de látex descartables para proteger tus manos
  • Un recipiente como puede ser una lata de dulce de batata limpio, un boul plástico (siempre limpio, para usarlo de contenedor del kerosene)
  • Un pincel (tipo pintor para esparcir el kerosene) tamaño mediano
  • Un cepillo plástico de lavar zapatillas
  • Un trapo de algodón limpio (para limpiar y secar la cadena al terminar el trabajo)
  • MUY IMPORTANTE: Aceite para cadenas (solo usá el aceite de cadenas de bicis, ningún otro, ni grasa, ni nada que lo reemplace)

Como inflar las ruedas de mi bicicleta

Te ofrecemos una breve guía sobre cómo inflar tu bicicleta y unos consejos que te van a venir muy bien.

¿Qué tipos de picos existen?

Lo primero que tenés que saber es que existen 3 tipos distintos de picos de cámaras: los viejos que son con gomín, los más populares que son conocidos como «pico de auto» (Schrader) y un pico fino y alargado llamado Presta.

Picos de cámara de bicicleta

La diferencia fundamental entre los picos es lo eficientes que son en retener el aire, siendo por lo general el de gomín el menos eficiente, el de auto el término medio, y el presta el de mayor retención del aire. Por otro lado, el pico de gomín y el presta se pueden inflar usando el mismo pico de inflador, en cambio el de auto se infla con el inflador puesto en el pico ancho, pero ya vamos a hablar de eso más adelante.

Consejo 1: al pico de gomín es conveniente hacerle revisiones cada tanto, para ver en qué estado está el gomín y si se ve reseco, roto o en mal estado cambiarlo. La válvula de auto se puede desarmar con una herramienta, y lubricar con un poco de grasa cada tanto para mejorar su eficiencia.

Consejo 2: muchos nos consultan si pueden usar la máquina de aire de la estación de servicio para inflar su bici. La respuesta es «si, pero con cuidado»: la máquina está pensada para inflar un gran volumen con poca presión, y tus cubiertas llevan muy poco volumen (cantidad de aire). Lo recomendado es que marques la máquina en 36 por ejemplo, y vayas suministrando la carga de aire muy de a poco y repitiendo cargas cortas, poniendo el pico y sacándolo rápidamente, mientras a la vez vas tanteando el llenado en la cubierta y su dureza. Es una técnica que lleva práctica y no la aconsejamos en novatos, porque van a terminar estallando la cámara por exceso de aire. Mejor comprate un inflador de pié, tenelo en tu casa e inflá tu bici antes de salir: no nos vamos a cansar de repetirte eso, porque en serio, es el mejor consejo que te podemos dar. Lo correcto con las herramientas correctas, y el inflador de bici, es la herramienta correcta para inflar tu bici.

¿Qué inflador tengo que usar para inflar mi bici?

Cómo cambiarle el pico al inflador

Los infladores modernos en su mayoría vienen preparados para inflar todos los tipos de picos, algunos traen dos agujeros, uno con un orificio chico, el otro más grande. El orificio chico es para inflar picos de gomín o presta, el ancho para picos de auto. Otros infladores poseen un solo agujero, pero se pueden abrir en el extremo, se sacan la gomita y el plástico interno, se las da vuelta y encastra nuevamente, de ese modo el inflador pasa de un pico fino a uno grueso, o viceversa. Si tu bici tiene pico de auto, usarás el inflador con la punta en el pico más ancho, si tu bici tiene pico presta o de gomín usarás el inflador con la punta puesta con el agujero chico. Fijate que la pieza de plástico (la que se mete primero dentro del inflador) de un lado tiene una punta, y del otro un agujero. Si vas a inflar un pico de auto, la punta debe apuntar a vos, o sea debe verse la punta una vez que armaste el inflador, con la goma en agujero grueso. Si vas a inflar una bici con pico presta o de gomín, el platico con punta debe meterse con la punta apuntando hacia adentro del inflador (siempre esa pieza primero) y luego la gomita con el agujero chico mirando hacia vos, o sea que una vez armado el inflador quede el agujero chico y no haya una punta en el medio. Eso es así tanto en infladores de mano, como los de pié, y siempre te vamos a recomendar lo mismo, una vez más: el mejor inflador es el de pié, en tu casa. El de mano es práctico para llevarlo en viajes como emergencia, siempre que cuentes con un kit de parches para salvar un pinchazo.

Adaptadores para picos de bicicletas

Existen picos adaptadores para revertir los picos de las cámaras, o sea: si tenés una válvula fina (Presta) podés usar un adaptador que la convierte a válvula de auto, y viceversa. La verdad son prácticos para quienes en sus viajes quieren inflar en estaciones de servicio de autos por ejemplo, ya que pueden usar la máquina de aire con ese adaptador, pero ciertamente lleva un poco de práctica aprender a familiarizarse con su uso. Siempre es mejor inflar en casa con un inflador de pié adecuado antes de salir a la calle, ¡vamos que el concepto queda!

Unos buenos consejos sobre cuánto inflar tu bici

  • Si tenés una fixie, una bici de carrera, las de ruedas finitas, tratá siempre de inflarla a tope, porque eso evitará que tu bici se pinche al estar mal inflada el aro muerde a la cámara y la pincha, con un famoso pinchazo llamado «bífido» por la mordedura de la conocida serpiente, ya que deja 2 agujeros paralelos en la cámara al pincharla.
  • Si tu bici no tiene cubiertas finas, podés usarla tan inflada como a vos te guste, siempre respetando los mínimos y máximos que indiquen las cubiertas. Si la superficie en la que vas a rodar tu bici es dura (como asfalto por ejemplo), cuanto más infladas y duras estén las ruedas mejor rodará, avanzará con menos esfuerzo, y disminuirá la probabilidad de pichazos, pero transmitirá toda la vibración de las imperfecciones del suelo (como pozos, desniveles por ejemplo), directo a la bici y por lo tanto a vos, ya que las ruedas de tu bici hacen las veces de amortiguadores secundarios, al absorber parte de las vibraciones e impactos. Si la superficie en la que vas a rodar tu bici es muy irregular (en tierra con pozos y muchas imperfecciones fuertes por ejemplo), es conviene bajarle un poco la presión a las ruedas, para que justamente como explicamos antes las cubiertas amortigüen los impactos o las imperfecciones del terreno (todo terreno por ejemplo en caminos de montaña).

Estado de las cubiertas de mi bici: ¡ojo con el inflado!

Cuando cambiar las cubiertas de mi bici

Otro tema importante respecto al inflado, es el estado de tus cubiertas. Nosotros decimos que las cubiertas son como tus zapatillas, son las protectoras de las cámaras (que serían tus piés). Si tus cubiertas ya cumplieron su ciclo de vida, se encuentran resquebrajadas, resecas, con signos de dureza en el caucho, ya no es recomendable que las sigas inflando a tope, porque como las cubiertas son de caucho (un tipo de goma) al perder su flexibilidad y exigirlas con presión pueden reventar. Una forma fácil de darte cuenta si tus cubiertas están listas para un cambio, es desinflar la rueda, y aplastar la cubierta con la mano: si notás resistencia, un tacto duro como plástico, o se presentan aberturas al apretarla de costado, es momento de un cambio. Las cubiertas viejas suelen ponerse también de un color gris claro, con tonos blancuzcos entremezclados. A veces se les pueden ver como unos hilos (manchones) por desgaste en frenados, cortes transversales o longitudinales: son todos síntomas de que tus cubiertas necesitan un cambio.

Como lavar tu bicicleta en 10 minutos

Una buena costumbre que ayudará a prolongar la vida de tu bicicleta y mantener una buena eficiencia es mantenerla limpia. Utilizar una bicicleta sucia acelera el desgaste de sus rodamientos y partes móviles al incrementar la fricción. Además, el aumento de fricción se traduce en mayor resistencia al pedaleo, haciendo que la bici se sienta más lenta.

Idealmente habría que limpiar la bicicleta cada vez que se usa, considerando que es mucho más fácil remover un poco de mugre que la que se pueda acumular en semanas, meses o años de uso. Seamos realistas, al menos que seas ciclista profesional, es muy probable que jamás hayas tomado el tiempo de lavar tu bicicleta, ya sea por desidia o falta de tiempo. En este artículo te compartimos una forma práctica de limpiar tu bicicleta en solo 10 minutos que te ayudará a mantenerla siempre en óptimo estado.

Aquí una lista de lo que necesitarás para lavar tu bici

  • Desengrasante
  • Agua
  • Jabón
  • Esponja o trapo
  • Lubricante

Pasos para lavar tu bici en 10 minutos

1. Desengrasa el tren de potencia

El primer paso es aplicar desengrasante en el tren de potencia: cadena, platos, piñones y desviadores/descarriladores. Para asegurarte que el desengrasante penetre bien y entre en todos los rincones es recomendado utilizar una brocha.

2. Rocía la bici con agua

Para evitar embarrar el polvo y lodo por todo el cuadro, rocía la bicicleta con agua (de preferencia con una manguera). De esta manera retirarás gran parte de la mugre y evitas rayar el cuadro.

3. Talla el cuadro con agua y con jabón

Para remover la mugre más pegada será necesario preparar una mezcla de agua y jabón. Con una esponja o un trapo talla muy bien todo el cuadro. Se recomienda usar agua caliente a fin de aflojar la grasa y removerla más fácil.

4. Enjuaga el tren de potencia

Secando la bicicleta

Después de unos minutos el desengrasante ya debió haber actuado y aflojado la mugre de tu tren de potencia. Talla muy bien la cadena, desviadores, platos y piñones con agua y jabón. Una buena alternativa para limpiar entre platos y piñones, en bicis de velocidades múltiples, es usar un cepillo (un cepillo de dientes viejo funciona de maravilla).

5. Talla las ruedas

A continuación talla las ruedas de tu bicicleta. Si tu bicicleta tiene bloqueo lo más fácil es desmontar las ruedas. Durante este paso deberás prestar particular atención a los aros, discos de freno (si tu bici usa este sistema) y los rayos/radios.

6. Enjuaga tu bici

Enjuaga toda la bicicleta para eliminar cualquier rastro de desengrasante y jabón. Asegúrate de retirar muy bien el desengrasante que aplicaste al tren de potencia, de lo contrario el lubricante que aplicarás posteriormente no será ineficaz.

7. Seca la bicicleta

Con un trapo seca muy bien la bicicleta. Para secar las mazas, eje de centro puedes usar papel absorbente.

8. Lubrica el tren de potencia

lubricar cadena bicicleta

Una vez secas, lubrica la cadena y demás partes de la transmisión. Además es recomendable aprovechar para aplicar un poco de aceite a los chicotes y articulaciones de frenos y cambios. Si tu bicicleta tiene suspensión también aplica un poco de aceite. De ves en cuando puedes tomarte unos minutos extras para lubricar el poste del asiento y los pedales. No olvides retirar el exceso de lubricante para minimizar la acumulación de mugre. Para esta tarea puedes usar papel absorbente o un trapo.

Recomendaciones adicionales:

  • No laves tu bicicleta acostada en el suelo para evitar que el agua penetre en los rodamientos de las mazas y eje de centro. Lo posición ideal es con la bici perpendicular al suelo.
  • Lava la bicicleta de arriba hacia abajo para evitar ensuciar las partes ya limpias con el agua sucia que cae.
  • Si no quieres ensuciarte las manos con grasa puedes usar un par de guantes.

Lo que NO debes hacer al lavar tu bici

  • Aplicar lubricante sobre una superficie sucia
  • Si usas agua a presión no apuntes a las mazas o eje de centro para evitar que el agua penetre en los rodamientos
  • No apliques lubricante en zapatas, aros o discos

Cada cuanto tiempo y qué tan profundo debes lavar tu bicicleta depende del uso que le des. Lo importante es no dejar pasar mucho tiempo ya que inevitablemente la bicicleta irá recolectado suciedad del camino. Si usas tu bicicleta en superficies de tierra o lodosos, es conveniente lavarla al llegar a casa. Por último, a pesar de que un mínimo mantenimiento cotidiano mantendrá tu bicicleta en excelentes condiciones, una limpieza más minuciosa de vez en cuando no le caerá nada mal. Si tienes alguna duda o consejo que quieras compartir con nosotros, por favor, déjanos tus comentarios.