Como elegir tu monopatín eléctrico

Comprar un monopatín eléctrico no es algo que no se puede tomar a la ligera. No sólo por el precio que tiene, sino porque en la mayoría de casos va a servir como medio de transporte diario, lo cual conlleva necesitar un producto fiable y seguro.

En este artículo damos una serie de recomendaciones para poder comprar el mejor monopatín eléctrico que se adapte a tus necesidades.

Las 5 claves para elegir correctamente tu próximo monopatín

Hay infinidad de diseños de monopatín eléctrico, desde ligeros y minimalistas hasta algunos que parecen motos de gran cilindrada. Pero aquí, tenes que pensar muy bien el uso que le vas a dar a tu monopatín eléctrico. Si es para uso urbano sin grandes desniveles, un monopatín eléctrico de 350 W es más que suficiente.
También está el hecho de si vas a tener que cargar con él. Por ejemplo, cada vez más usuarios hacen un uso combinado de su monopatín eléctrico con el transporte público. En estos casos, que el monopatín sea ligero y plegable, es muy importante. Si, en cambio, nunca vas a tener que cargar con él y lo que te interesa es ir de A a B con soltura, el peso ya no será un factor tan determinante.

1. Batería: debe ser de litio. El consumo aumenta con la velocidad. Autonomía: para un viaje ida y vuelta de 20 km, usar una de 6,6 Ah; para 40 km, 8 Ah.

Las baterías de Litio son las baterías más eficientes y que equipan los patinetes eléctricos de más calidad, aunque son también las más caras. Aguantan más ciclos de carga (entre 2500 y 3000 cargas) y no tienen efecto memoria, con lo que se pueden cargar sin tener en cuenta su nivel de carga. Como punto final, si la batería es de una marca reconocida como Samsung, podemos estar bastante tranquilos de su calidad.

2. Seguridad: los frenos de disco son los mejores, siguen los de tambor; el de pie es el menos efectivo. Hay modelos con freno dinámico adicional, que acciona sobre el motor y genera energía adicional. Deben tener luces de posición, freno y delantera.

Los monopatín eléctrico van rápidos. Muy rápidos en algunos casos. Y al tratarse de un vehículo urbano, hay que extremar las medidas de seguridad. Obviamente los frenos son una parte crucial de dicha seguridad. Dependiendo del modelo de monopatín eléctrico, nos podemos encontrar con frenos de disco, de zapata, de motor o de palanca aplicada directamente sobre la rueda trasera. Muchas veces, el freno motor es más que suficiente, pero disponer de más elementos de frenado es siempre bien recibido.

3. Rodado: De éstas depende la velocidad alcanzada (en parte) y la posibilidad de transitar de forma más amena por los baches de la vía pública. Además, existen ruedas inflables y macizas. Las primeras amortiguan los golpes del suelo al andar pero corren el riesgo de pincharse. En el caso de las segundas, no se pinchan pero sí transmiten al cuerpo las sensaciones del andar. 

4. Tamaño y peso: una tabla de 25 cm de ancho da estabilidad, confort y comodidad. Existen monopatines de 7 kg mínimo y otros que alcanzan los 22 kg. A mayor peso, mayor esfuerzo requerirá su conducción, y por este motivo, suelen ser más económicos. Hay que tener en cuenta este dato al cruzarlo con el terreno sobre el cual se va a manejar el monopatín. En terrenos rocosos, no asfaltados y con subidas no se recomienda un aparato pesado. 

Cada monopatín eléctrico está pensado para un uso y usuario determinado. Por lo tanto, mira bien el peso máximo que soporta el monopatín. Aunque seas un adulto de 70 kg, siempre tira para arriba ya que lo acabarás usando como vehículo para todo: cargar la compra, ir al gimnasio con la mochila a tope, llevar a tu hijo, etc. Así que buscar uno que soporte unos 100 kg debería ser suficiente.

5. Posventa: Es vital que el monopatín tenga un certificado de garantía y un servicio técnico disponible y cercano a la zona donde uno se encuentre.

Otro datos y consejos

Algunas reglas: la velocidad máxima permitida es de 20 km/h. El uso de casco es obligatorio (además, se sugieren protectores de codos y rodillas). Son de uso unipersonal (no puede ir más de una persona) y el conductor debe tener 16 años cumplidos. Se debe circular por bicisendas y ciclovias o por la derecha de las calzadas (está prohibido hacerlo en veredas y avenidas).